DE JUDÍAS Y SUS CONSECUENCIAS
El domingo día 4 amaneció despejado y soleado. A las 9:30
horas nos fuimos reuniendo en el aparcamiento del Sabeco, desde donde
emprendimos el camino hacia el huerto de Alfonso, dirección Banariés. Cuando
llegamos ya nos esperaban algunos de los más madrugadores con una buena
brasa y la panceta, chorizos y caretas de tocino listas para pasar por la
barbacoa. Entre todos dimos cuenta de un estupendo almuerzo.
Al terminar y dado la agradable temperatura decidimos ir
caminando hasta la Ermita de Loreto, muy próxima al huerto. Los más
atrevidos añadieron al paseo una vuelta a la Alberca de Loreto, lo que les
permitió disfrutar de un maravilloso paisaje natural.
Al mediodía, y después de preparar mesas, sillas y juntarnos
los más de ochenta comensales que nos habíamos citado, dimos cuenta de las
estupendísimas judías blancas que nos había preparado Alfonso Garvín (los
más valientes incluso repitieron), unas jugosas tortetas y unos buenos
filetes a la brasa. La sobremesa se alargó hasta que el sol, que nos
acompañó durante todo el día, empezó a esconderse.
Poco a poco todos fuimos volviendo a casa y cada uno sabrá de
las consecuencias que estas judías trajeron a cada uno en forma de sonora
melodía.
Ana Garvín
Socio nº 130