Como todos sabéis, el pasado 28 de octubre se realizó un salida de
convivencia al parque de La Gabarda, muy cerca de Huesca, en el municipio de
Sodeto/Alberuela de Tubo.
Hace tiempo que Santiago, socio de Lalueza, decía que teníamos que organizar
una comida en este sitio. La familia Arnal, que son de Sodeto, coincidían en
lo mismo. Pues bien, allí fuimos.
Seguro que si pedimos un día tan bueno no lo hubiésemos conseguido. Aunque
se notaba el cambio de horario, la climatología fue superior.
Llegamos con la mejor hora, la del almuerzo. Y ya sabéis la preparación que
tienen algunos de nuestros socios; por unas mesas se movían unos trocitos de
tocino ibérico que... ummmmm. Por otra parte venía un olorcillo a choriceta
y huevo frito que... ummmmm. En fin, como en una boda.
Seguido, para no perder tiempo, el cocinero Alfonso y sus pinches empezaron
la elaboración de la paella. Mucha paellera había, pero claro, estábamos
sobre 70 personas. Bueno, tras un rato echándole una mano nos fuimos al
recorrido de aventura que ofrece el parque. Después de pagar la entrada
correspondiente empieza otra historia: primero colocar la seguridad
personal, que no es poco, segundo el manejo de los mosquetones para recorrer
el trayecto por las cuerdas, y por fin lanzarte a la aventura (eso sí, mejor
en grupo). Uno detrás de otro, pero todos en mogollón, qué bien lo pasamos.
Bueno, en algún momento fue más complicado porque hacía aire fuerte, muy
localizado en ciertos tramos (o bien algún gamberro los movía). Poco a poco
recorrimos el circuito con “Pamela y Conchi” por delante. Cogimos la última
tirolina y terminamos.
Nos quitamos los arneses y calló un vermú como un general.
No hubo tiempo para resarcirse: la paella estaba a punto, y separando un
poco las gambas encontramos el arroz. Muy bueno, Alfonso, aunque la ayuda
también contribuye al resultado final. Para cerrar, un postre de frutas y un
café. Después lo que cada uno aportó.
Mala suerte con el horario que estaba recién cambiado y nos recortó la
sobremesa. En un plis-plas se fue la luz natural y, claro, tuvimos que
regresar a casa. Eso sí, nos dio tiempo para sacar la foto publicada en el
periódico y realizar las correspondientes despedidas.
¡Hasta la próxima!
Chema Pedrazo
Socio nº 10