ACAMPADA EN GAVÍN (22-23-24 DE
SEPTIEMBRE)
Después de pasar una semana con dudas
e incertidumbres, decidimos apuntarnos a la Acampada de Gavín, a pesar de
que el tiempo se avecinaba con lluvias.
Fuimos los últimos en llegar el
viernes, ya de noche. Nos estaban esperando todos y el recibimiento no pudo
ser más acogedor. No faltaron los saludos y las presentaciones oportunas. La
gente ya había cenado pero, con un ambiente de lo más cordial, nuestros
vecinos de parcela nos invitaron a su mesa y en un momento allí apareció de
todo: tortilla, salchichas, fiambres de todo tipo, etc.… el comienzo no pudo
ser mejor. Nos sentimos muy felices de haber acudido a esta cita.
La noche se presentaba fría, así que
había que caldear el ambiente y nada mejor que preparar un quemadillo de
ron, entre risas, chistes e historietas que caracterizaban aquella reunión.
Había que probar el quemadillo y, vaya las manos de quien lo hiciese, porque
con leche o sin ella, pasaba más que bien. Después, probando licores y demás
se hizo las tantas de la noche.
Al día siguiente amaneció lluvioso
pero, como el buen humor no faltaba (al mal tiempo buena cara) se hizo una
diana con chocolate que estaba buenísimo. También ayudaba el entorno al ver
esos parajes con ese color tan característico de la llegada del otoño, todo
un lujo vamos.
Algunas de las actividades previstas
tuvieron que suspenderse por el mal tiempo. La comida en el restaurante de
camping fue tranquila, el menú muy acertado para todos. Lo mejor la
sobremesa con la tertulia, aunque fuera estuviese diluviando. A nuestra
autocaravana se le habían hecho unas lagunas en el techo que parecían
“pantanos”. Mi marido, un poco disgustado por el problema de alguna gotera,
lo comentó con la gente del grupo y en un momento ayuda no le faltó. Como
entendidos que son en este mundo del camping, entre unos y otros, con un
compañerismo increíble, el problema se solucionó con muy buen humor. Por eso
desde aquí os damos las GRACIAS por la ayuda recibida en ese momento
y por hacernos sentir miembros de esta Gran Familia.
Por la noche, en los comedores del
camping siguió el buen ambiente, otro quemadillo de ron y juegos diversos:
parchís, cartas y un súper bingo entre grandes y pequeños. Enhorabuena a los
premiados.
El domingo por la mañana la gente
comenzó a recoger. El club había organizado la comida y, como el tiempo
seguía sin acompañarnos, subimos para preparar una barbacoa. Parecía que
estábamos en una caseta de pastores, el humo se empeñaba en salir por el
sitio equivocado hasta que dos buenos mozos, abrieron las escotillas y, con
un ambiente mas despejado abrimos boca con un buen vermú, seguido de una
suculenta comida.
Tengo que destacar a la junta y
darles la enhorabuena por el trabajo y el esfuerzo que hay detrás de todo
esto. Por su ánimo y ganas para que todo funcione bien, no es fácil dar la
cara y ponerte al frente de una asociación. Quiero destacar el compañerismo,
la amabilidad y, lo mejor de todo, el sentido del humor que caracteriza al
Club Campista Huesca.
Margarita Villellas
Socia nº 138