HUESCA, 24 de noviembre de 2006
Llevaba unos días esperando acudir a
la cena organizada por el club con algo de nerviosismo, pues al ser socio
nuevo de este verano, temía no conocer a muchos de vosotros.
Entro en el restaurante, veo tres
mesas perfectamente preparadas para acoger a unos setenta comensales y
empiezo a distinguir caras conocidas. Bien, esto funciona y me tranquilizo.
Presentaciones, más presentaciones, el presi, el ex-presi,... voy poniendo
rostro a muchos nombres. Hablando con algún socio, le comento que esto
parece como una gran familia, pues todo el mundo se saludaba muy
efusivamente con besos y abrazos.
Pedimos unas cervecitas en la barra, y
nos sacaron unos canapés, por cierto buenísimos, a los cuales nos invita el
club, hasta la hora de la cena en que estuviéramos todos.
Pasamos al poco rato a hacernos unas
fotos de recuerdo, en la que muchos intentamos poner una cara de sábado, y
creo que nos salió la del lunes por mañana. Lo comprobaremos en la página
web del club cuando las cuelguen.
Seguidamente, nos dispusimos a tomar
posición en las mesas para empezar a degustar la suculenta cena que nos
habían preparado.
Flanqueados por un mostrador, repleto
de regalos perfectamente empaquetados, de los cuales no perdíamos vista,
buscando nuestro número, y esperando que fuera el más grande, empezamos a
cenar. Perfectamente atendidos por unas bellas señoritas, de lo cual el
sector masculino pudo disfrutar, fuimos devorando plato tras plato, todo
exquisito y con la cantidad justa, para proceder a desabrochar cinturones,
al final de la cena.
Cafés, copas y reparto de obsequios,
todos donados por firmas comerciales, a los que estamos muy agradecidos.
Gran complicidad por parte de los encargados de repartir los obsequios, a
los socios, lo cual me reafirma que se trata de una gran familia.
Al finalizar, algunos decidieron que
ya había bastante, otros se fueron a diferentes garitos y el resto nos
quedamos en al mismo restaurante, habilitado para la ocasión como sala de
baile, a mover el esqueleto.
Quiero para finalizar, dar las gracias
a los responsables del evento, tanto a la Junta, firmas comerciales y
demás, los cuales hicieron que disfrutáramos de una velada inolvidable.
Por cierto, el mejor regalo de todos
me lo he llevado yo, el haber podido conocer tanta gente con las mismas
inquietudes, de las que espero salga una buena amistad.
José Mª Aguilera
Socio nº 148
P.D. Como esto se leerá en diciembre,
quiero desearos unas felices Navidades y un próspero año 2007, repleto de
inolvidables acampadas.