Ni abandones ni
entierres la basura. Llévatela donde haya servicio de recogida.
Cuidado con el fuego.
En algunos lugares no hay que hacerlo nunca, en otros existen lugares
apropiados. Apaga siempre los rescoldos y no arrojes nunca colillas, ni
desde el coche ni andando.
Cierra los portones, verjas,
trancas, puertas de cabaña..., que te encuentres por el campo. Así se
impide que entre o salga el ganado u otros animales.
Cruza siempre las tierras de
labranza por los senderos. No pises nunca los sembrados.
Los perros, por norma, deben ir
atados, para que ni molesten ni asusten al ganado o animales libres.
Respeta y cuida las fuentes y
cursos de agua.
Si vas en vehículo por pista,
conduce despacio, pues en cualquier curva puedes encontrar caminantes o
ganado.
No conviertas la naturaleza en un
taller, cambiando el aceite o lavando el coche en cualquier acequia.