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"Acampada del
caracol" Días 28, 29 y 30 de Mayo.
Como todos los años por estas fechas, se celebra la "acampada del caracol"
organizada por el club campista Lleida, como todos los años se comunico a todos
los socios por carta. Llegada la fecha solo estábamos apuntados Villacampa y
señora. El viernes por la tarde, una vez mas sacamos nuestro "apartamento" con
ruedas y nos dirigimos al camping "las palmeras" donde se celebraba dicho
evento. Al llegar saludamos a los anfitriones que se encontraban ya instalados y
fuimos a ponernos en la parcela asignada. Cenamos, cada cual en su sitio, y
después nos acercamos a su carpa, para hacer un poco de tertulia y probar una
tarta de almendras, hecha por Obdulia, que estaba riquisima, eso si, regada con
cava. Pasamos un rato agradable y en buena compañía, hasta que cerca de la una
nos retiramos a descansar, pues al dia siguiente la jornada se presentaba
"agotadora".
El sábado cuando nos levantamos, ya teníamos el desayuno preparado. Chocolate
cocido y unos bizcochos que absorbían medio tazón (buenísimos). Luego hubo
tiempo para todo, unos iban a la playa y otros nos fuimos de "shopping" hasta la
hora de comer. Cuando llegamos había una mesa preparada con aperitivo, de
gambas, olivas, patatas y queso, todo ello con vermout, un poco cabecero, lo
tomamos de pie, charlando con unos y otros. Luego nos sentamos para dar buena
cuenta de la especialidad de la acampada “caracoles a la gormanta con ali-oli”
estaban para chuparse los dedos. Después de tenernos entretenidos un rato el
segundo sería a base de barbacoa, longaniza, patatas asadas y butifarra negra.
Bien comidos, todavía faltaba el postre, fresas con nata.
Entre bromas y algún que otro chiste, llegamos al café, con pastas unas eran sin
azúcar y las otras con miel. De estas ultimas, la gente repetía lo que daba
lugar a la añoranza de las mismas.
¡Luego en los análisis sale colesterol!, ¿Porque será?.
Para rematar los orujos de café y limón hechos de forma artesanal por un socio,
estaban de vicio.
Lo mejor quedaba por venir, sorteo de regalos, había para todos. El que mejor
parte se llevo fue el presentador ¡Como se puso de besos el tío! Pero lo hizo
muy bien. Todos estábamos expectantes al ver lo que nos tocaba. A mi me toco una
mochila muy chula, a otra un fular, pero iban saliendo los números y el de Jesús
se resistía, hasta que en el penúltimo ¡Bingo! Un aspirador de coche, que
alegría, me ha tocado el premio gordo, foto por aquí besos por allá y todo, con
el buen ambiente que reinaba; ya que los regalos no se miden por el valor, si no
por el esfuerzo que realiza la junta para conseguirlos, de eso sabemos mucho.
Después de esto, juegos de mesa y petanca, entre varones y féminas. El partido
de petanca estuvo reñido, pero al final los chicos ganaron el primer premio sin
desmerecer las jugadas de las señoras.
Yo me dedique a darme el primer baño de la temporada con buena temperatura y sol
reinante. Ya por la noche los anfitriones se afanaban en preparar la cena.
Canapés variados, croissants rellenos y sardinas asadas con picada de ajo,
regado con vino y cava. La presi del club degustaría parte del cava, claro, así
luego saldrían de bien las habaneras. ¡Que arte! De aquí a eurovisión. También
hubo música disco y asi algunos se fueron levantando tímidamente para mover el
esqueleto.
Llegadas las 00 horas el vigilante rompería este bailoteo, mostrándose
preferente a eliminar la música. Así es que se acabó la música y el baile.
Seguimos con la tertulia ya que ante todo somos campistas, y debemos respetar el
descanso de los demás. Entre tanto a alguien para rematar se le ocurrió hacer
quemadillo. Mas tarde nos retiramos a descansar, eso si, hasta las 6 de la
mañana que pasa el primer tren ¡No dejan vivir!¿Quien se queja de los cencerros
de las vacas en la montaña? El domingo a las 9:30 los huevos fritos con panceta
nos reunían a todos en una gran mesa y ¡ala! A comer otra vez. La verdad que mi
estómago no admitía nada mas. Yo creo que los tragos del sábado habían hecho su
efecto y es que la edad no perdona y los excesos se notan.
Después del almuerzo se hizo la entrega de trofeos y recogimos el primer premio
de petanca junto con el resto de concursantes.
El recuerdo de todos los años una caja de fruta estupenda y fin de acampada.
Ahora quiero agradeceros a María, Obdulia, Antonio, Joan,y a todos en general,
el hacernos sentirnos como en casa, el calor humano que nos habéis dado y la
compañía en todo momento. Hemos sido por un fin de semana como el rey y la
reina, solo que nosotros no representamos la corona, sino al “Club Campista
Huesca” lo cual nos da gran satisfacción.
Hasta la próxima: Pili
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